Ismael




Una densa bruma,
Cubría el Riachuelo
Una luz difusa,
Contorneaba figuras,
Las que brotan del silencio,
De amaneceres oscuros.
El brazo ajeno,
Tomaba la fina cintura
Su rostro, se escondió
Sutilmente,  tras el pucho
Y su tez oscura.
Los vio juntos, pasar,
En cadencioso andar.
No pudo más
El resto de la noche
Lo tragó sin piedad
Su abatido corazón
Apostó descansar
Y en el limpio zaguán
Lo descubrió el sol.

 2013




Comentarios

  1. Me ha gustado tu poema, me quedo con estos versos:

    No pudo más
    El resto de la noche
    Lo tragó sin piedad
    Su abatido corazón
    Apostó descansar
    Y en el limpio zaguán
    Lo descubrió el sol.


    un abrazo

    fus

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  2. Gracias amiga por este maravilloso poema. Preciosa manera de empezar un lunes leyéndolo.
    Un abrazo!!

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Gracias por leer mis poemas, una forma de compartir sentimientos y emociones.